Strategy

Leer el viento antes de que llegue la tormenta

2021-11-08

El hábito más valioso que puede tener un fundador no es resolver problemas. Es notar señales antes de que se conviertan en problemas.

Suena obvio. No lo es.

La mayoría de los fundadores de PYMES en LATAM operan en modo reactivo por necesidad. El día a día consume la capacidad de atención. Lo urgente desplaza permanentemente a lo importante. Y lo estratégico — la pregunta de hacia dónde va el mercado — se convierte en algo que "haremos cuando tengamos tiempo."

El tiempo no llega.


Lo que Kasvu llama El Bosque es un hábito de atención, no un ejercicio de planeación.

Una vez por trimestre, antes de entrar en los números y los planes, me hago tres preguntas:

¿Qué estoy viendo más que hace un año?

No qué creo que está pasando. Qué estoy observando — en mis clientes, en mi mercado, en las conversaciones que tengo. ¿Qué aparece más frecuente que hace doce meses?

¿Qué expectativa nueva está emergiendo que mis operaciones todavía no están diseñadas para cumplir?

Esta es la pregunta más incómoda. Porque casi siempre hay una respuesta, y casi siempre revela una brecha entre donde está el mercado y donde está el negocio.

¿Hacia dónde va esto si la tendencia continúa tres años más?

No es predicción. Es proyección. Si esto sigue así, ¿qué se vuelve inevitable? ¿Para qué tendría que estar listo que hoy no estoy construyendo?


El rezago estratégico no duele cuando se acumula. Duele cuando llega — todo de golpe, cuando ya es tarde para prepararse.

El Bosque es el antídoto. No porque prediga el futuro. Sino porque construye el hábito de no sorprenderte por él.

En Alma: Para trabajar esto con tu negocio, usa /silva en tu sesión.

Alma

Want to explore these ideas with your team? Alma can facilitate it.

Talk to Alma →